Un proyecto de reforma integral pensado para crear un espacio abierto, cálido y acogedor [Proy. Lugaritz]. El lavabo se convierte en un protagonista discreto, combinando armonía y calidez desde el primer vistazo, invitando a entrar y relajarse.
La zona del lavabo combina un mueble de acabado estriado, encimera de terrazo y, en la pared, azulejo artesano a media altura, aportando textura y personalidad. Cada detalle, desde la artesanía del azulejo hasta la textura del mueble, está pensado para crear un espacio acogedor, armonioso y con un toque moderno y artesanal.
La ducha se integra de manera natural con el resto del baño gracias al microcemento continuo en paredes y suelo, en un mismo tono arena, que aporta sensación de amplitud y calidez. La mampara de acabado estriado refuerza el carácter del espacio y aporta un toque de textura y personalidad.
Un baño pensado para disfrutar de la tranquilidad y la comodidad en cada detalle.